La toma de decisiones, protagonista de tu día a día.

La toma de decisiones es seguramente una de las cosas que más hacemos a lo largo de nuestras vidas y probablemente de las que pueden llegar a resultar de lo más complejo, provocando un considerable dolor de cabeza.

Por ello y siendo una acción que repetimos en tantas ocasiones ¿por qué no nos preocupamos de pulirlas? ¿Por qué no intentamos que estas decisiones sean lo más coherentes posible con nuestros pensamientos, situación y sentimientos?

Si dedicamos un poco de tiempo a mejorar en este aspecto, mejoraremos el desarrollo de nuestra vida de una manera notable, sintiéndonos mucho mejor con nosotros mismos en numerosas ocasiones.

 

Maduremos la toma de decisión

Nadie dice que mejorar en este aspecto, implique no tomar decisiones equivocadas

Tanto es así, que podemos incluso confundirnos ya que en la toma de decisión existen muchos factores externos que consciente o inconscientemente pueden intervenir. Y no sólo esto, sino que además tendrán gran influencia nuestras emociones hasta el punto de que sean éstas quienes decidan y más tarde se incorpore la razón, quien justificará la acción que hemos llevado a cabo y la otorgará de lógica.

 

Tal y como ha reiterado Manuel Moncayo en alguna de sus conferencias, “en la vida, siempre tenemos que decidir y el simple hecho de actuar o no, ya es una decisión en sí que hemos tomado”.

Llevar a cabo una decisión, conlleva siempre un previo análisis del que intentaremos extraer los puntos positivos y los puntos negativos de las distintas opciones y alternativas que barajamos, entre las cuales tomaremos una decisión.

Lo normal, sobre todo si ocupas un puesto de relevancia donde se requiera tu palabra y decisión para seguir adelante, deberás estar preparado/a para en este caso “reacción – acción” lo más rápida y concienzuda posible. Saber gestionar lo inesperado es fundamental.

Por tanto estos son algunos de los consejos que te dejamos para que actúes con la mayor eficacia posible en el proceso:

Consejo para las tomas de decisiones

  • Barajar distintas posibilidades.

 

  • Analizar la situación en la que nos encontramos y evaluar los posibles riesgos, teniendo en cuenta no tomar una decisión que derive en un problema mayor o que ponga en riesgo otras cuestiones.

 

  • La reflexión es fundamental, por ello es necesario tomarse cierto tiempo.

 

  • Gestionar la ansiedad y el estrés del equipo es un punto de inflexión imprescindible, ya que seréis todo un equipo enfrentando imprevistos con templanza y donde todos pueden aportar datos o ideas que ayuden a solucionar la situación y a tomar la decisión más adecuada, que quizás a tí no se te había ocurrido. Mostrar templanza y seguridad une al equipo.

 

  • Contraponer opiniones y distintos puntos de vista, puede ser de ayuda, inspirándote y orientándote en la decisión.

 

  • Siempre “evita no hacer nada” por miedo a equivocarte.

 

  • Conecta con el entorno, amplía constantemente conocimientos y comunícate con fuentes externas y de confianza, en un momento decisivo complicado pueden ser de gran ayuda.

 

Poner en práctica una agilidad en cuanto a la toma de decisiones se refiere, puede ser de una absoluta utilidad para el resto de la vida y ante cualquier situación que se plantee, tu mente actuará con más agilidad y parsimonia que cualquier otra persona.
Esto, la toma de decisiones, es una de los temas que nunca olvidamos tratar durante nuestros Programa10, ya que cualquier persona sea en desarrollo directivo o desarrollo personal, lo necesitará.