Aunque no definamos el miedos por igual, todos lo habremos sentido. En distintas situaciones con distintas manifestaciones pero, en su concepción, miedo.

La respuesta que por común denominativo se alza cuando realizas la pregunta ¿cómo superas al miedo?  suele ser la misma: Enfrentándome. He aquí una de las cuestiones de él. Para vencer al miedo no sólo debemos “enfrentarlo”, y cuando decimos enfrentarlo no es una guerra entre usted y él. Puesto que aunque no lo crean, son la misma persona. Nos referimos a encarar el por qué, qué aborda su dominio, conocer su origen y escuchar su mensaje.

¿En cuantas ocasiones ha analizado y confeccionado el miedo? El miedo y el dolor son dos de los grandes maestros de esta vida, que te enseñan mucho en pocas clases. Y claro, ¿qué pasa cuando no atendemos a estos dos maestros? Ustedes ya lo saben, pero no viene mal volver a refrescar la lección. El castigo por no atenderlo es la dureza y crudeza de los hechos. El miedo no busca combatir contra usted, persigue que sobreviva. El dilema ahora sería elegir vivir o sobrevivir. La elección está entre si escuchas el mensaje o lo acatas.

El miedo mantiene una relación sentimental con la estática, pero no siempre es de amor. El miedo nos incita a no movernos por cautela, para protegernos, y en otros casos nos hace movernos para huir de la amenaza, pero nunca para perseguir nuestra meta. El miedo tiene un componente motivacional que con la formación adecuada se extrae como si el mineral de la roca en las manos del mejor minero se tratase. Gestión de las emociones, resiliencia, gestión y análisis del miedo y la ansiedad, etc. Estos son muchas de las competencias que se necesitan para canalizar e inhibir al miedo.

Se puede hacer una categoría de dos tipos de personas en esta situación: los que viven sus sueños, y los que viven sus miedos. En Pyrsel Consultores nos dedicamos desde hace más de 25 años al desarrollo humano y la eliminación de miedos y bloqueos, haciendo así de tus muros simples escalones. Gracias a enseñanzas de Programa10 conseguimos revertir la jerarquía del miedo, utilizar la fuente de motivación que trae consigo y utilizarla para poder conseguir nuestras metas. “El problema es que construimos demasiados muros y no los suficientes puentes.” Seamos arquitectos del destino a través de nuestra conducta.