Comienza el mes de las compras, para muchos el momento ideal para adelantar las compras de las Navidades, Reyes, etc. y para otros muchos el miedo a la compra compulsiva. Es en este mes en el que cada vez son más los que aprovechan para evitar subidas de precio, hacerse con lo que desean y beneficiarse de rebajas como el famoso “Black Friday”.

El problema viene cuando detectas que tu cuenta bancaria aún no está resentida, los precios no son excesivamente desorbitados y encima puedes aprovechar grandes descuentos en ciertos productos o determinados días. Aquí viene la posible caída en la “compra compulsiva”

¿Qué es en realidad la compra compulsiva?

Como ya hemos comentado vienen unas fechas en las que de manera obligada tenemos que dar rienda suelta a la imaginación para hacer los mejores regalos, y qué mejor manera que recorriendo las diferentes tiendas, centros comerciales y calles más concurridas donde buscar la inspiración.

Pero, ¿qué ocurre cuando pasas de algunos días de gastos excesivos a la pérdida total del control de estos? La excitación que se siente al realizar compras sin “compasión” supone un peligro tanto para la situación familiar como laboral.

Reconoce el problema de la compra compulsiva:

  • Comienzas a comprar productos que no te hacen falta. Los compras sólo porque se te antojan, con la excusa de darte un capricho pero te da igual que tengas decenas iguales o que ni siquiera les vayas a dar uso
  • A continuación, aparece el remordimiento. Un gasto excesivo, quizá innecesario en ese caso pero sí imprescindible para el hogar, para la familia… Por lo que seguramente después del remordimiento aparezcan los problemas familiares.
  • En algunas ocasiones, no puedes siquiera hacer frente a los gastos o te llevas meses pagándolos.

¿Por qué lo haces? Detrás de estas acciones suele haber un motivo:

  • Una persona insegura que busca cubrir determinadas carencias con otras acciones que les produzca excitación y alegría (aunque esta sea superficial).
  • Una persona aburrida o sin motivaciones en su día a día.
  • Una persona que se sienta sola.

¿Cuándo debes empezar a preocuparte?

No quiere decir que porque puedas y te apetezca irte de compras de vez en cuando, padezcas de “shoppingmanía”. Sin embargo, si comienzas a poner en peligro tus relaciones de amistad, de pareja, familiares, etc. seguramente estés ante un verdadero problema de “compra compulsiva”, otra modalidad de adicción.

Si es así, no dudes en pedir ayuda ya que ésto no mejorará sino todo lo contrario.

¿Cómo combatir la compra compulsiva?

1- Identificación del problema. Antes que nada, reconoce e identifica hasta qué punto llega el problema, qué deberías hacer para solucionarlo y por qué no puedes remediarlo.

2- Devuélvete a la realidad tú mismo/a. Si lo que tienes es obsesión por comprar un producto en concreto (tecnología, ropa, complementos, etc) empieza por hacer limpieza de todo lo que no te sirve y detectarás muchas de las cosas que compraste y que nunca utilizaste, o que sin embargo ya tenías. Este punto, te ayudará a diferenciar entre NECESITAR y DESEAR.

3- Comencemos a controlar los impulsos. Para ello, lo mejor es hacer un listado de las compras necesarias. Comprar lo que verdaderamente necesitamos y no comprar lo que únicamente deseamos. Como ayuda intenta evitar tentaciones: salir con excesivo dinero en la cartera o recién hayas cobrado la nómina del mes, cuando estés decaído/a o en un estado emocional inestable, sal acompañado de compras y así si no eres capaz tú mismo de establecer los límites serán aquellos que te quieren los que lo harán… Una buena idea también es destinar un presupuesto específico de manera mensual para estos fines y por supuesto, no sobrepasarlos.

4- En ocasiones la compra compulsiva, como otras muchas adicciones son producto de circunstancias o situaciones (de aburrimiento, descontrol, inestabilidad, etc.) Si es este tu caso, lo mejor es que busques otra actividad con la que poder distraerte de esta situación y desarrollar otras habilidades mucho más productivas y nutritivas.

5- Sin embargo, si tu voluntad no te ayuda ni se alinea con el control de tus acciones y pensamientos, es mejor que busques ayuda para evitar estos impulsos y sacar lo mejor de ti, de forma que puedas dirigir tu vida personal de la manera más satisfactoria posible.

En Pyrsel Consultores te ayudamos a mejorar en el Desarrollo Personal de tu vida diaria. A controlar tus emociones, tus impulsos, tus pensamientos y a desarrollarte conforme a tu voluntad y valores, haciendo frente a la adversidad y a aquellos puntos en los que te encuentras normalmente más débil. No dudes en contactar con nosotros.