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La solidaridad se compone de pequeños gestos

Hoy celebramos el día Internacional de la Solidaridad, aquello que se define como “el apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles”.

Pero, ¿qué entendemos en realidad por solidaridad? Es una palabra que normalmente asociamos con algo negativo como la pobreza, situaciones precarias o de urgencia y que además vinculamos con circunstancias pasajeras.

Entonces, ¿la solidaridad sólo se presta en momentos concretos y pasajeros?

“Reconfortar con una sonrisa es el gesto más solidario que podemos aportar” 

Las connotaciones de esta acción, nos lleva a pensar la mayoría de las veces que ser generoso significa ayudar económicamente, 

tener conocimientos acerca de un área muy concreto o formar parte de una organización. Sí, son acciones de solidaridad pero no las únicas.

Sin embargo, estamos realmente equivocados. Tal y como se define, ser solidarios implica “ayudar a partir de intereses ajenos” por tanto… Podemos ser SOLIDARIOS diariamente con pequeños gestos.

Todo el mundo tiene derecho a sonreír y a recibir una sonrisa, a ser tratado con amabilidad, a intentar vivir su día a día con la máxima felicidad posible.

Los pequeños gestos pueden llegar a ser mágicos y gracias a uno de éstos, se pueden convertir en memorables para siempre y crear efectos realmente mágicos.

En el día a día, ante el absoluto desconocimiento de las situaciones particulares de cada persona pero ante el total conocimiento de los tiempos que atravesamos, ¿qué cuesta intentar hacer de nuestro entorno algo mejor? ¿qué cuesta ser solidario con el resto de personas? En ocasiones lo hacemos sin darnos cuenta, y cuesta tan poco que incluso no nos percatarnos de la repercusión que ha podido tener para alguna de esas personas, con las que “simplemente”, has sido amable.

Pequeños actos, sencillos y diarios que ayudan a los demás, ayudan a nuestro entorno y pueden ayudar a hacer más felices a todos, ya que todos necesitamos ser felices. Reconfortar con una sonrisa es el mejor gesto solidario que podemos aportar.

Así que si no tienes dinero para dar a aquellos que no tienen de comer, no eres médico para ayudar en situaciones de emergencia, puedes seguir siendo generoso en tu día a día tanto con las personas que te rodean diariamente como con aquellas que ni siquiera conoces y que probablemente no volverás a ver nunca. La solidaridad no se limita a un solo día, la solidaridad puede ampliarse a una vida entera.

Así que desde Pyrsel Consultores te proponemos algo:

A partir de ahora, cada vez que empieces el día, proponte no pensar sólo y exclusivamente en ti, proponte ser amable con los demás y tener una sonrisa a ser posible, permanente. Olvida contagiar malas energías y recuerda contagiar sonrisas sobre todo a aquellas personas que aún no las tienen.

¡Celebren el día Internacional de la Solidaridad e intenten hacer felices a los demás! ¡Sé generoso en sonrisas!