¿Qué dices? No te escucho. La comunicación del día a día de muchos

En ocasiones no es necesario que sean tan explícitos para saber y sentir que hablabas y no te escuchaban. ¿Te has planteado el porqué?

Hay que saber escuchar, pero también es imprescindible saber comunicar. Y es que hay errores muy comunes, en los que cualquiera de nosotros podríamos caer a la hora de hablar, de forma que provoquemos la distancia de nuestro interlocutor en lugar de encontrar la cercanía: 

No pierdas la atención. Comunicación y Oratoria

  • No caigas en la crítica

Hablar mal de alguien puede generar desconfianza, sobre todo si es a sus espaldas, por lo qeu si lo hace y te escuchan seguramente haya quien prefiera retirarse de la conversación por miedo a que lo hagan también con él. 

  • Negatividad

Si eres una persona que proyecta y habla solo con connotaciones negativas, quejándose, criticando y hablando de la mala suerte que tiene o desconfiando, el interlocutor va a huir. Literal. A nadie nos gusta una conversación pesimista, sino todo lo contrario, más bien nos acercamos a la gente que nos transmite buenas energías y nos hacen sentir mejor .

  • Excusas

Pasa más o menos lo mismo que con la negatividad. Para escuchar a alguien evadiendo sus responsabilidades en lugar de asumirlas. 

  • Retroalimentación

Darle demasiadas vueltas a las cosas o más importancia de la cuenta, desgasta a la persona que nos escucha y que puede que nos haya dado incluso su opinión. Pero lo hará una sola vez y cuando vuelvas a recaer en el mismo tema, volverá a evadirse y ya dejará de prestarte atención. 

  • Dramatización

Que todo sea enorme, lo mejor o lo peor no ayuda a nada. Cuando un discurso se asemeja más a la ficción que a la realidad, agota y el tono de falta de veracidad, hace que dejemos de escuchar e interesarnos.

  • Demagogia

Considerarnos en el derecho de decirle a alguien a alguien cómo debe actuar o si son mejores o peores sus pensamientos, a través de un “fundamento” propio y personal, es otro de los motivos por los que el interlocutor puede sentirse incómodo y preferir desconectar de la conversación o directamente no permanecer activo. 

Ahora bien, ¿quieres se escuchado y no cometes ninguno de los errores anteriormente comentados?

Capta la atención real

Incorpora a tu discurso, estos cuatro elementos fundamentales y asegúrate de que todos te escuchan: 

  • Honestidad

 Sé claro y conciso, en todo lo que dices, por encima de todas las cosas. Y así transmitirás sinceridad absoluta. Vas al grano, no tienes necesidad de “florituras”. 

  • Autenticidad

Muéstrate tal y como eres. La comunicación no es rigidez o frescura, es lo que tú seas. Cada persona tiene una capacidad de comunicación y se capta al oyente por la autenticidad del discurso, así que muéstrate tal cual. 

Si fuerzas, y sobreactúas se nota y mucho, y es peor porque puedes ganarte la antipatía del interlocutor. 

  • Coherencia

Muestra coherencia en lo que dices y en cómo actúas. Si esto lo llevas a cabo, absorberás la atención por la confianza que generas. 

 

Por supuesto esto son tan solo algunas pautas que suelen obviarse en la comunicación, ya que nos centramos en aspectos tan predecibles como un discurso aprendido, el tono de voz y la comunicación no verbal. 

¿Quieres saber más? Quieres poner en práctica una comunicación y oratoria real y ponerte a prueba. 

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