Hoy en día la palabra liderazgo está más de moda que nunca, el empowerment es tendencia. Sin embargo los líderes son muchas de esas personas que han marcado la historia, solo que antes se relacionaban casi siempre con la política y lo religioso.

Pero siempre han estado presentes en todos los sectores y ámbitos de la vida.

Ahora bien, a día de hoy, el liderazgo se presenta en diversas formas donde podemos identificar nuevas formas que han ganado mucho protagonismo. Una de ellas es el “empowerment”.

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Qué es el empowerment

Es una filosofía que se basa sobre todo en la capacidad de delegar u otorgar poder o responsabilidad, a determinados trabajadores de un equipo que forma parte de una empresa, para que puedan comenzar a tomar decisiones, resolver problemas o ejecutar sin necesidad de aprobación superior. 

Podríamos hablar de un sinónimo a la delegación tradicional, con un fin claro no de simple redistribución de tareas, sino de aportar carácter a ese traspaso de funciones y responsabilidades para sumar motivación al profesional. 

¿Qué puede aportar el «empowerment» a tu empresa?

  • Para empezar, hay que hacerlo bien en su totalidad. 

No vale de nada simular una delegación, que después va a estar supeditada o condicionada. Lo que sería una delegación “simbólica” y esto puede convertirse en un efecto rebote, si no le das las responsabilidades plenas a quien en un principio consideraste. 

  • Hay que delegar a autoridad y responsabilidad en todos los niveles.

Eso supone otorgar una confianza absoluta y por tanto, libertad plena. 

Es importante también, reconocer el buen hacer y desempeño en el desarrollo de las funciones, en la búsqueda de resultados y compensar por estos 

  • Para que el empowerment funcione

Hay que permitir que las decisiones no estén centralizadas en un único líder, sino que hay que dejar que todos lideren. Y decidan. 

Ventajas de esta filosofía

Permite al equipo, encontrar otras motivaciones, autonomía y responsabilidad. Aumentando la identificación con la empresa, ser más reconocidos y por supuesto tener un papel activo y más útil. 

De esta forma, la autoestima sube y sin duda la productividad. 

Y por supuesto, el equipo gana en confianza y se siente en la posibilidad y seguridad de hacer más por la empresa, por lo que se le tendrá en cuenta y podrá poner en práctica sus competencias y habilidades.

Y por último, esta filosofía ayuda a dinamizar la toma de decisiones las cuales son tomadas de una manera más cercana al problema, haciendo por tanto la solución más real. 

Si te resulta cada vez más difícil poner en práctica esta acción pero sabes que es imprescindible para el crecimiento de tu empresa y equipo: la personalización que llevamos a cabo desde Programa10 te permitirá aprender nuevas herramientas en la delegación y empowerment. 

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