Si quieres ser un buen líder, tendrás que ser buena persona

Ya lo decía Howard Gardner, “Una mala persona no llega nunca a ser un buen profesional”  y es que sin ética, no puede alcanzarse la excelencia. 

Y precisamente, como otras veces hemos comentado, un buen líder es aquel que de manera “natural” provoca en los demás, en su equipo, una motivación con el objetivo común y les hace llegar a puntos donde ni siquiera ellos eran conscientes de que podían. 

En nuestra Escuela de Líderes, trabajamos ambos bloques que son esenciales : El Desarrollo Personal y por supuesto, a continuación, el Desarrollo Directivo. 

No cabe duda, que si como persona no tienes ciertas habilidades desarrolladas, como pueden ser entre muchas otras, la comunicación, la empatía, el carisma, el amor propio, la autoestima y un largo etcétera jamás podrás llegar a entender a tu equipo, a comprender los diferentes imprevistos que pueden surgir (que en una empresa son muchos), hacerles llegar la esencia de tu pasión, de tus objetivos y transmitir esas seguridad imprescindible para arrastrar a un equipo entero. 

El eterno dilema: ¿Las habilidades se tienen o se hacen?

En Pyrsel Consultores, consideramos por la experiencia de más de 20 años que nos avala y miles de alumnos que han pasado por nuestra Escuela, que hay personas que tienen ciertas habilidades innatas pero siempre puede mejorarse y es necesario estar constantemente entrenándola. Quien ya la tiene es perfecto, porque solo hay que potenciarlas, aprender a gestionarlas y a dirigirlas para que suponga mejoría a nivel personal y también profesional. 

Quien no tiene ciertas habilidades, suele ser cuando no han tenido que ponerlas en práctica y por tanto ni siquiera se han desarrollado. Pero sí, se pueden aprender, se pueden desarrollar y por supuesto potenciar. 

Nadie tiene potenciadas absolutamente todas las capacidades necesarias para llegar a ser un líder de excelencia. Por eso, siempre es necesario un entrenamiento, una formación y una corrección.

 

Sigue habiendo jefes

Y siempre seguirán existiendo. No vamos a negar 

que existan “jefes/as” déspotas, autoritarios/as, arcaicos/as más bien vinculado a lo tradicional y a lo normal. Ese mito del “jefe”. 

Pero esa es la diferencia FUNDAMENTAL entre ambos. 

El que es jefe lo es normalmente por imposición, por autoridad, así es como se gana que el equipo le siga. Pero seguramente ni el equipo lo haga por convicción propia, ni el equipo sea 100% feliz ni garantizará los resultados que realmente necesitas. 

Por el contrario si eres líder, el equipo te sigue de una manera “ciertamente natural”. Por regla general un líder es consciente del equipo que tiene, se preocupa por él a nivel personal y profesional, promueve una mejoría, provoca una motivación y es capaz de sacar el 200% de los compañeros sin necesidad de amenazas, imposiciones o autoridad. 

 

Esa es la gran diferencia. Seguramente si eres un buen líder = una buena persona, llegues a tener una empresa sana, compuesta de personas y no de “máquinas” donde la calidad humana y profesional sea de alto nivel, envidiable. Y tu equipo no cambiará tu empresa por un “sueldo” más alto y punto. Sino que en muchos casos preferirá quedarse, porque la armonía y el equilibrio que le aporte a su vida personal, sea mucho mayor que los ceros de su salario (que nadie dice que no sea también importante). 

Al fin y al cabo, todos buscamos ser feliz. Donde estemos y con quien estemos. La llamada felicidad también, laboral.

Contacta con Escuela de Líderes Pyrsel y empieza a ver tu empresa, como una faceta más de tu vida personal