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Si negociar supiera todo el mundo y fuera algo sencillo, Harvard no le dedicaría un curso exclusivo a esta temática, en su Escuela de Negocios. 

La negociación es un proceso que requiere de muchas habilidades complementarias. Es necesario un aprendizaje continuo además de otras muchas capacidades como la adaptación e influencia

Requiere habilidades adicionales, innatas o que en el momento en que se refuercen de manera continua y se trabajen, entonces tendrá muchísimas más posibilidades de derivar en la excelencia. 

Recordemos que la negociación es un juego, como la vida misma. 

 

¿Qué requisitos nos va a demandar cualquier tipo de negociación?

Como hemos dicho, innumerables, pero estas son seguramentes algunas de las primordiales:

  • La agilidad y rapidez mental. 

En una negociación, la característica principal es la dinamización. Es una conversación que no está previamente guionizada y que no sabemos cómo va a derivar, puesto que no sabemos nunca qué estrategias y argumentación va a utilizar la persona de enfrente, necesitamos estar preparados. 

Estar atentos y orientados al objetivo principal, va a requerir capacidad de reacción constante y por supuesto, de respuesta a estímulos junto con la capacidad de decisión. 

El camino que debemos ir escogiendo, debe ser razonado de una manera rápida y lógica, sin perder nunca de vista los objetivos que queremos alcanzar. 

  • Cambiante. 

Una negociación puede tener diversos resultados y posibilidades. Por ello es importante ser capaz de adaptarnos a las distintas situaciones que vayan surgiendo, siendo además flexibles y capaces de activar nuestra mente ante diferentes escenarios. 

Las estrategias son múltiples, innumerables. Por lo que improvisar debe ser otra de las características que toda persona debe ser capaz de asumir. 

  • Creación de vínculos. 

Crear algún tipo de relación en la que ambos sepáis con quién habláis o qué prioridades tenéis, también es una buena forma de afrontar una negociación. Así, junto con la flexibilidad podréis llegar al acuerdo más aceptable por las dos partes. 

Si no es así, si no juegas con el conocimiento de la otra persona, identificando cuáles son sus objetivos, entonces será una negociación agresiva. Una posibilidad, pero que no siempre tiene porqué jugar a tu favor. 

Llegar a un entendimiento y conseguir algo bueno para ambos sería el resultado ideal de cualquier negociación pero para ello hay que tener en cuenta las múltiples opciones que pueden existir, además de tener habilidades como oratoria y buena comunicación, imprescindibles también “para llegar a buen puerto”. 

Las técnicas a utilizar, son indefinidas y trabajar en ello es una tarea que muchas personas y profesionales tienen pendiente. Por supuesto, la necesidad de negociación no se le presenta tan solo a altos cargos y directivos, ni únicamente en el ámbito profesional. Se presentan diariamente, en la vida personal y se puede requerir en cualquier momento, situaciones simples o complejas, en cualquier sector o puesto de trabajo. De forma improvisada o previamente programada. 

Por eso, potenciar habilidades personales como la confianza, la seguridad, la autoestima, el autocontrol, la gestión de emociones, tiempos, decisiones, etc. Son elementos que siempre debemos pensar en mejorar ya que para algo tan cotidiano “como una negociación”, jugará más a nuestro favor si previamente, nos hemos encargado de ser “excelentes” en estos aspectos. 

Somos personas independientes, con unos objetivos determinados a lo largo de la vida. Pero para ello, desenvolvernos con facilidad ante diversas situaciones es fundamental. No estamos solos, por lo que para llegar a nuestro objetivo, antes tenemos que encontrarnos con muchos obstáculos, situaciones y personas. 

 

Todo en esta vida se negocia. Porque recuerda que todo esto es un JUEGO. 

Así que si estás decidido a jugar, primero deberás formarte. Contacta con nosotros y te ayudaremos.