Es cierto que en época de verano, todos estamos más relajados. Los horarios suelen ser más asumibles y las vacaciones nos ayudan a relajarnos unos días. 

Sin embargo, los conflictos laborales siempre existirán y dejar que pase el tiempo no solucionará absolutamente nada, así que te recomendamos que si en tu entorno laboral existen, intentes solucionarlo antes de que deriven en algo más grave. 

En este caso el motivo del conflicto no determinará su solución. Porque tú, como directivo/a necesitas estar preparado/a para gestionar un mal clima laboral o un conflicto de alguien de tu equipo con un cliente o proveedor. 

TIPS para afrontar una situación de conflicto

  • Identificar la situación
  • Analizar las partes implicadas
  • Intermediar para encontrar una solución

Tenemos que buscar ante todo, abordar el conflicto de un modo diplomático, ya que la intención es resolverlo dejando lo más intacta posible el resto de relaciones laborales. Sin afectar a la autoestima, confianza y comodidad del resto de los implicados o no implicados directamente.

Es importante que a nivel emociones, tengas en cuenta que es ideal:

  • Mantener el control de las emociones
  • Evitar reacciones impulsivas, exageradas
  • Mejor no expresar opiniones personales o quejas, esto solo creará dos bandos (como mínimo) y por consecuencia se obliga a tomar parte a aquellos/as que forman parte de la conversación. 
  • De una opinión personal, además puede derivar una situación de resentimiento. 
  • Trabaja previamente en lo que vas a decir, no improvises.
  • No se trata de reñir o dar un sermón, se trata de intermediar y llegar a un equilibrio.
  • Escucha y presta atención de verdad.

Y ahora, empieza con la resolución:

  • Comienza a tratar el conflicto existente

Para empezar, inicia con una breve descripción y lo más objetiva posible, el comportamiento o situación existente que está provocando la situación incómoda y que urge cambiar. 

Habla sobre los efectos negativos que tiene esto para todos los integrantes del equipo (en coste, tiempo o dinero)

Escucha atentamente a quien quiera intervenir y dar una respuesta

Expón lo que esperas que ocurra en un futuro próximo, en términos lo más específicos posible y sé capaz de lograr un compromiso por las partes.

  • Desmonta la oposición

Si alguien tiene algo que decir en tu contra. No entres en discusión. Acepta y reconoce. Así estarás mucho más cerca de resolver el problema. 

Admite pero no des más explicaciones. 

  • Evita momentos violentos

Evita provocar o incendiar la ira. Par ello es muy importante:

  • Escuchar
  • No discutir
  • Hacer algún reconocimiento (si es un caso donde la autoestima laboral está dañada)
  • Averiguar la causa real del enfado
  • Mostrar empatía
  • Aceptar los errores

Por último, una vez que ya tengas la sartén por el mango:

  • Habla de los comportamientos que han llevado a esa situación, no de críticas como tal a la persona. 
  • No tiendas a culpar (aunque consideres que llevas la razón) simplemente mantente firme en lo que dices y de lo que estás convencido. 
  • Motiva a los comportamientos amables y utiliza el humor suave si lo consideras apropiado. 

 

Situaciones de conflicto en un ámbito laboral, son incómodas para todos así que intentar solucionarlas lo antes posible, seguro que resulta positiva para todo el equipo. 

En Pyrsel Consultores, te aportamos herramientas para la mejora del equipo y la gestión de conflictos.

Si necesitas asesoramiento, contacta con nosotros.