Rate this post

Pero ¿cómo ser un buen líder?

Una vez más, venimos a recordarte que no es cuestión de ser el mejor jefe. Es cuestión de ser un buen líder. ¿Quieres serlo? Es la mejor alternativa, para mejorar la productividad de tu empresa y de tu equipo. 

Te dejamos algunos tips para que llegues a ser el líder que siempre has querido y están muy relacionados con una inteligencia emocional desarrollada y el ser buena persona (dicho sea de paso). 

 

Tips para ser un buen líder

  • Escucha activa a tus empleados. 

No te tomes lo que tus empleados digan como críticas, tómalo como información sobre lo que se palpa en tu empresa desde la primera persona y posibilidad de mejora y cambio, al alcance de tu mano. Desde las fuentes más fiables y de primera calidad. Así que proponte: poner en alza y valorar sus opiniones. 

  • Asertividad

Imprescindible en un buen líder. Permite establecer normas, objetivos y fuerza en el carácter. No hay que ser impositivo, sino desde el respeto, el carisma, la empatía y el fundamento, ser capaz de transmitir todo aquello fundamental para el funcionamiento de la empresa. 

Comunicar no imponer. Siempre, desde el respeto.

  • Actualízate

Tu empresa sigue funcionando, después de X años, pero no implica que por eso no haya cosas que se puedan cambiar y/o mejorar. 

Hoy día tenemos a nuestra mano, numerosas posibilidades para ser más eficaces, hacer el trabajo más fácil, llevadero y flexible. 

Esto no implica que el equipo o tú mismo/a, vaya a disminuir su tiempo dedicado al trabajo, sin embargo si simplificas la “mano de obra” quedará mucho más tiempo para la creatividad y el pensamiento divergente. 

  • Fija los objetivos

Ser capaz de comunicar las metas al equipo y orientarse de manera conjunto hacia estos, es fundamental para hacerles partícipes del objetivo común y que así el rendimiento y productividad general, se multiplique. 

Hazles partícipes de lo bueno, pero también de lo malo. En una empresa, la identidad con esta, es de las cosas más complejas. Pero si lo consigues, los resultados y la implicación por parte de los profesionales que componen la compañía, serán indestructibles. 

Para ello, podéis hacer reuniones periódicas pero productivas, análisis, establecer responsables de departamentos, permitiendo así que la información y feedback vaya y venga, en todas las direcciones. Y todo el mundo se sienta una parte importante en la empresa, sintiendo su trabajo valorado y su profesionalidad en alta estima. Así, la motivación se desarrollará sola. 

  • Sé capaz de conciliar

No más tiempo, implica más calidad. A veces justo lo contrario. 

Recuerda siempre que el equipo, son personas (sí es algo básico, pero os sorprendería la de ocasiones en las que esto se olvida). 

Todos tenemos vida, problemas y alegrías en nuestras vidas, que están fuera del trabajo. 

Si puedes y te solicitan flexibilidad, hazlo. Llega a acuerdos, términos medios. Lo mejor para tu empresa, es la felicidad laboral de tu equipo. Sino, empiezan las frustraciones y a decaer las motivaciones. 

  • Analiza la productividad

Aprovecha, potencia y motiva a los trabajadores a través de sus habilidades y capacidades. 

Observa el rendimiento y de esta forma, podrás hacer una redistribución de tareas, en caso de que sea necesario para que cada uno haga el trabajo que más se adapte a él/ella. 

Si una persona se siente dentro de sus competencias y con la capacidad de desarrollarlo, la motivación será mucho mayor y por tanto la productividad. 

  • Reconocimiento 

El feedback que sea también por tu parte. Si un trabajador cuida tu empresa, cuida tú de él/ella. Personas así, son tesoros y partes muy importantes de tu empresa. 

No presupongas que así debe ser, porque pocas personas se implican tanto como si fueran suyas. Así que eso valora y reconoce el esfuerzo, compensando con acciones económicas, sociales o de mejora de condiciones.  

  • Apóyate de tu equipo

Ser el líder, gerente, etc. no implica perfección. 

Puedes tener las habilidades para ser líder y desarrollar unas funciones dentro de la empresa, pero no todas ni eres experto en la mayoría. 

Por lo tanto recuerda que tu equipo, es parte de tu empresa. Cada uno tiene su función y si funciona es porque no todos lo hacen todo. 

Así que aplícate al cuento. Aprende, delega y compleméntate con tu equipo.

  • Sé feliz

Si lo eres. Lo transmitirás a tu equipo. Inspitarás confianza, autoestima, organización, paz y tranquilidad. Y es justo lo que la plantilla necesita. 

Si estás todo el día de mal humor, cabreado, con malas formas y miedos, ten por seguro que jamás podrás ser líder. 

Por eso decíamos al principio, que ser líder tiene una relación directa con ser buena persona, y por tanto ser feliz. 

Y así es como trabajamos en Pyrsel Consultores. Para que Programa10 te permita alcanzar por tí mismo esa felicidad.