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¿Los millonarios nacen o se hacen?

¿Crees que Elon Musk, Jeff Bezos y Amancio Ortega tienen algo en común, a parte de su fortuna?

Sí, todos sabemos que son de las personas más reconocidas y ricas (económicamente hablando) del mundo. Del planeta. 

Con algunos puestos de por medio que los diferencian, pero con patrimonios de miles de millones de euros. 

Podemos estar de acuerdo en que son innumerables las capacidades, circunstancias, aptitudes y habilidades, que tienen que reunir entre todos ellos para haberse posicionado a tal nivel. Pero dentro de esas innumerables y para muchos desconocidas, hay algunas coincidencias que seguro que te sorprenderían y en la que poca gente repara. 

Por qué hay personas que consiguen hacerse millonarias. Qué influye. 

Seguro que muchos estáis pensando, que todo depende de la riqueza y otros por la personalidad. ¿Y qué tiene más influencia en que una persona llegue a esos niveles de riqueza?

En un estudio reciente, de investigadores alemanes, han estudiado cómo los rasgos de la personalidad de los ricos son diferentes de los demás. Pero, ¿es realmente así? Y ¿Por qué? ¿Es la personalidad una consecuencia o factor que contribuye a su riqueza?

Aún se desconoce, si el contexto como el crecer en una “familia rica” o heredar una gran cantidad de dinero, induce al desarrollo de una personalidad de “rico” bajo un prototipo concreto o si hay alguna característica de la personalidad concreta que favorezca el éxito económico desde el “aprendizaje” propio que permita el desarrollo hacia ese estatus. 

El éxito de los multimillonarios se centra en rasgos de personalidad, que no de inteligencia.

Se ha hecho uso de datos de encuestas muy representativas, para crear dos grandes muestras:

  • La primera de población general (23.721 personas) y
  • La segunda, de individuos con al menos un millón de euros de riqueza neta (1.125 personas que cumplían este requisito) provenientes solo de Alemania. 

 

Conforme a este análisis, el estudio expone cómo son los millonarios. Concluyen en que “la riqueza elevada se asocia a una mayor tolerancia al riesgo, una gran estabilidad emocional, apertura, extroversión y diligencia”. En relación con rasgos de personalidad de la población general, suelen ser menos neuróticos y a la vez menos amables y empáticos también.

Es de destacar, que señalan que este perfil de personalidad de los ricos, es más común entre quienes han alcanzado el nivel de riqueza a través de sus propios esfuerzos (los coloquialmente conocidos como los nuevos ricos), sobre aquellos que ya han nacido en la riqueza (podríamos llamarles herederos).

Por tanto, enlazando ambas, puede deducirse que la personalidad puede ser una fuerza muy potente e inductiva a la acumulación de riqueza, más que una consecuencia de desarrollar esa personalidad. 

Los datos de este estudio, sugieren que hay una suma única de rasgos de personalidad, que contribuyen al crecimiento y éxito económico de los millonarios que por sí mismos han conseguido alcanzar esas metas, haciéndose a sí mismos. 

En cuanto a la pregunta qué tienen en común los millonarios

La respuesta queda clara, un conjunto de rasgos que facilita que ciertas personas tengan más posibilidades de alcanzar un nivel de riqueza sobre otras personas. 

Ni todo el mundo es capaz. Ni cualquier persona al azar reúne las habilidades necesarias para alcanzarlo. 

 

En Pyrsel siempre insistimos en que hay ciertas cosas que no se enseñan, sino que se tratan de habilidades y capacidades que pueden venir innatas o desarrollarse. Con este estudio seguimos reafirmándolo.